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Incendio forestal en Almería: la catástrofe y la normativa de la Costa Blanca

Incendio forestal en Almería: la catástrofe y las normas de la Costa Blanca

El grave incendio forestal ocurrido en la provincia de Almería es una de las catástrofes provocadas por el fuego más mortíferas de la historia reciente de Andalucía. Doce personas perdieron la vida, varias resultaron heridas y, en algunos momentos, se consideró que numerosas personas estaban desaparecidas. Para la Costa Blanca, este incendio no es un suceso lejano: muchos de los factores de riesgo son similares.

Incendio mortal entre Los Gallardos y Bédar

El incendio forestal se declaró el jueves en el este de la provincia de Almería, en la zona comprendida entre Los Gallardos y Bédar. Según los medios de comunicación españoles, el número de víctimas mortales ascendió el viernes a doce. Ocho personas resultaron heridas, varias de ellas de gravedad. En un primer momento, se estimó que el número de desaparecidos ascendía a 23. Según datos preliminares, el incendio afectó a unas 3.150 hectáreas de terreno.

En la intervención participaron cientos de efectivos de los bomberos, INFOCA, la Guardia Civil, los servicios de emergencia y la Unidad de Emergencias Militares (UME). El calor, el viento, la vegetación seca y el terreno de difícil acceso dificultaron especialmente las labores de extinción. El incendio afectó a un paisaje formado por barrancos, ramblas, caminos rurales, casas dispersas y asentamientos situados en los límites de espacios naturales.

Las circunstancias en las que se produjeron varias de las muertes resultan especialmente conmovedoras. Según los primeros informes, se encontraron víctimas en una zona en la que, al parecer, habían intentado ponerse a salvo de la zona de peligro por sus propios medios. Una rambla, es decir, el lecho de un río que suele estar seco, se convirtió en una trampa. Lo que en la vida cotidiana parece un camino transitable puede volverse mortal en cuestión de minutos debido al humo, el calor y los frentes de llamas cambiantes.

Se está investigando la causa

Aún no se ha determinado de forma definitiva la causa exacta del incendio. Los medios de comunicación españoles informaron de que, entre otras cosas, se está investigando una posible relación con la caída de un cable eléctrico. Si esto se confirmara, el incendio no sería un incendio forestal clásico, sino parte de una cadena de riesgos en la que intervienen factores técnicos, el viento, la sequía y la vegetación.

En España, los incendios forestales rara vez se deben exclusivamente a los rayos u otros fenómenos naturales. A menudo influyen la negligencia, los fallos técnicos, los accidentes o los incendios provocados intencionadamente. „De origen humano“ no significa automáticamente «incendio provocado». A menudo bastan pequeños factores desencadenantes: carbón de barbacoa que no se ha apagado del todo, chispas durante los trabajos, un vehículo en la hierba seca, colillas tiradas o la quema de restos vegetales.

Por qué la Costa Blanca debe prestar especial atención

Almería no se encuentra en la Costa Blanca. Sin embargo, las similitudes son evidentes. También en la provincia de Alicante conviven veranos secos, pinos, matorral, laderas escarpadas, ramblas, barrancos y zonas residenciales situadas al borde de espacios naturales.

Esto no solo afecta a las fincas aisladas. También las urbanizaciones situadas sobre localidades costeras, las viviendas en laderas de montaña o los núcleos de población situados en la zona de transición entre las zonas urbanizadas y los bosques se encuentran en zonas sensibles. En este tipo de zonas, no solo el cuerpo de bomberos decide el desarrollo de una intervención. El comportamiento de los vecinos también es fundamental.

Una barbacoa, las brasas calientes, las chispas que saltan al trabajar en el jardín, las máquinas que pasan por la vegetación seca o un cigarrillo tirado sin cuidado pueden ser suficientes si hay viento y el terreno está seco. Un incendio rara vez se limita al lugar donde se inicia.

PREVIFOC: Los niveles de alerta en la Comunidad Valenciana

En la Comunidad Valenciana, el riesgo de incendios forestales se evalúa mediante la „Preemergencia por riesgo de incendios forestales“. El nivel diario actual lo publican el 112 de la Comunidad Valenciana y los servicios de prevención de la Generalitat.

En el caso de la Costa Blanca, hay tres niveles importantes:

Nivel 1 Esto supone un menor riesgo. No obstante, siguen vigentes las normas contra incendios, las disposiciones municipales y las medidas de precaución.

Nivel 2 indica un riesgo elevado. En estos casos, hay que examinar con especial atención los trabajos con maquinaria, las chispas, el calor o el fuego abierto.

Nivel 3 Es el nivel más alto. Indica un riesgo extremo de incendios forestales. En esos días está prohibido cualquier tipo de fuego. Incluso los permisos ya concedidos pueden quedar suspendidos.

Es importante distinguir entre el nivel de alerta y el nivel de emergencia. El nivel de alerta describe el riesgo de que se produzca un incendio o de que este se propague rápidamente. El nivel de emergencia se activa cuando ya se ha producido un incendio y es necesario proceder a evacuaciones, cortes de tráfico o dar instrucciones de confinamiento.

La zona de 500 metros afecta a muchas propiedades privadas

Muchas parcelas de la Costa Blanca se encuentran en la denominada «zona de influencia forestal». Esta puede extenderse hasta 500 metros alrededor de las zonas boscosas. En esta zona se aplican restricciones especiales, ya que el fuego puede propagarse rápidamente desde jardines, vías de acceso o terrenos agrícolas hacia zonas boscosas y de matorral.

Entre los factores de riesgo se pueden incluir las hogueras al aire libre, las barbacoas, la quema de restos de jardín y vegetales, los trabajos que generen chispas, la presencia de maquinaria entre la vegetación seca, los fuegos artificiales, las colillas de cigarrillos, los vehículos fuera de las vías adecuadas, así como las zonas de acampada y de ocio situadas en zonas de riesgo.

Las cenizas son un elemento especialmente subestimado. Pueden parecer frías por fuera, pero por dentro aún pueden contener brasas. Basta una ráfaga de viento para que las chispas alcancen la vegetación seca.

Lo que deben tener en cuenta los residentes en caso de emergencia

El incendio de Almería pone de manifiesto lo peligroso que puede llegar a ser improvisar. El humo limita la visibilidad, el calor dificulta la orientación y el viento hace que cambien los frentes de las llamas. Las calles pueden quedar bloqueadas o cortadas en poco tiempo.

En caso de humo o incendio, hay que llamar inmediatamente al 112, respetar los cortes de tráfico, seguir las instrucciones de evacuación y no buscar atajos por cuenta propia. Las Ramblas, los barrancos, los caminos rurales o los atajos no son alternativas seguras en caso de incendio. No se deben hacer volar drones, ya que pueden obstaculizar la labor de los aviones y helicópteros de extinción.

Cuando las autoridades ordenen la evacuación, ya no importará lo que quede en casa. Hay que tener preparados los documentos, los medicamentos, las llaves, las jaulas de las mascotas y los documentos importantes.

Por el contrario, si las autoridades ordenan permanecer en el interior, esto significa: quedarse en el edificio, cerrar puertas y ventanas, apagar los sistemas de ventilación, sellar las aberturas para evitar la entrada de humo, retirar los objetos inflamables de las ventanas, terrazas y fachadas, y esperar nuevas instrucciones.

No es una advertencia abstracta sobre el verano

El incendio forestal de Almería es, ante todo, una tragedia. Ha habido víctimas mortales, hay familias que esperan noticias de sus seres queridos desaparecidos y se han quemado zonas enteras del territorio. Al mismo tiempo, este caso pone de manifiesto la rapidez con la que un incendio puede propagarse en el paisaje mediterráneo.

Para la Costa Blanca, esto significa que los niveles de alerta no son jerga administrativa. Son un sistema de alerta temprana precisamente para esos días en los que un pequeño error puede tener graves consecuencias. Quien respete las prohibiciones de hacer fuego, compruebe el nivel de alerta diario y, en caso de emergencia, no actúe por su cuenta, no solo protege su propia vivienda, sino también a sus vecinos, a los servicios de emergencia y a zonas residenciales enteras.

Fuentes: Diario de Almería, El País, Reuters, 112 Comunitat Valenciana, Generalitat Valenciana.

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